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Los Triángulos De La Muerte (Parte
2)
Aviones
y barcos desaparecidos, anomalías electromagnéticas y otros fenómenos insólitos
ocurren en ciertos lugares de nuestro planeta conocidos como los doce triángulos
de la muerte. Aquí trataremos de recoger la última y más seria explicación
científica sobre estos auténticos agujeros negros en la superficie de la Tierra.
HOY: "Una
tripulación desaparecida".
El 5 de diciembre de 1945 el
vuelo 19, una escuadrilla de cinco aviones torpederos Avenger, provistos de un
equipo de navegación muy sofisticado, levantaron vuelo desde la base aeronaval
de Fort Lauderdale, en Florida, en una misión de rutina. Todo se desenvolvía
normalmente cuando repentinamente, al cabo de una hora y media de vuelo, el
teniente Carlos G. Taylor informó con preocupación a la torre de control que
estaban perdidos y que no podían distinguir la superficie del océano.
La torre pidió entonces a los aparatos que se dirigieran hacia el oeste, pero la
respuesta del oficial fue aún más sorprendente que su primera afirmación: "No
sabemos dónde está el oeste. Todo parece falso, extraño. No estamos seguros de
ningún rumbo. Incluso el océano no parece ser el mismo de siempre".
Como el contacto radial quedó interrumpido, un gran hidroavión bimotor "Martin
Mariner" fue enviado en auxilio de los aviones, pero éste desapareció tan
misteriosamente como ellos. De este modo seis aviones y veintisiete hombres se
desvanecieron en unas pocas horas, sin que ninguna explicación racional fuera
descubierta por la comisión investigadora de la Marina ni por varias
revelaciones posteriores.
Desapariciones Inexplicables:
Si bien el vuelo 19 sigue siendo el caso más famoso, no es un caso aislado, ya
que la lista de víctimas del Triángulo de las Bermudas es larga. Por lo demás,
es esta frecuencia anormalmente alta de desapariciones en comparación con las de
otras zonas marítimas, junto a otras razones, lo que dio origen a la fama de
este lugar. Así, entre 1945 y 1975, 37 aviones, más de 50 barcos e incluso un
submarino atómico, con toda su tripulación, se evaporaron sin causa aparente y
sin que se haya encontrado ningún cuerpo ni resto alguno.
Notorio es el caso de Cyclop, un carbonero de la Marina norteamericana con 308
hombres a bordo, entre los cuales estaba el cónsul general Alfredo Gottschalk,
que desapareció misteriosamente en 1918. 30 años más tarde un avión de
transporte DC3 sufrió la misma suerte mientras se encontraba a unas 50 millas de
Miami. El último mensaje del capitán informaba a la torre de control que todo
estaba bien y que esperaba las instrucciones para aterrizar.
Como hecho curioso cabe señalar que, con excepción del vuelo 19, las víctimas no
envían jamás la menor señal pidiendo auxilio sino a menudo incluso un poco antes
del drama que su travesía se desenvuelve en forma completamente normal.
Extraños Fenómenos Luminosos:
Muchos testimonios se refieren a sucesos poco habituales, como la para total de
los equipos de a bordo, fenómenos visuales incomprensibles u observaciones de
curiosas luces submarinas. Así, el remolcador de salvamento Good News, que
cubría la ruta entre Puerto Rico y Fort Lauderdale en 1966 se vio repentinamente
rodeado por una neblina muy espesa y sacudido por un mar encrespado. El compás y
los instrumentos eléctricos se descompusieron enseguida, pero cuando el navío
salió de esa bruma misteriosa, el mar estaba calmo y los instrumentos
funcionaban de nuevo normalmente.
El mismo tipo de contratiempo le sucedió en 1972 al piloto Chuck Wakely cuando
volaba entre Bimini y Miami. Creyó ver que la alas de su avión se volvían
translúcidas y en pocos minutos la cabina de pilotaje era inundada por una
extraña luz, mientras el aparato cambiaba de dirección sin que él pudiera
evitarlo. Finalmente la luz se desvaneció y los instrumentos volvieron en
seguida a operar en forma normal.
Por fin en 1975, cuando la lancha costera Diligence iba en auxilio de un
carguero en llamas, su radio se apagó bruscamente sin razón alguna. La
tripulación vio unas misteriosas luces verdes que caían del cielo. La
investigación posterior no pudo, tampoco en ese caso, entregar ninguna
explicación racional de esta falla y de estos extraños fenómenos .
Diversas Hipótesis
El Kaio Maru 5, un barco de investigación científica, desapareció en 1955 en un
área localizada en el sureste del Japón, conocida como Mar del Diablo. Todos sus
tripulantes desaparecieron.
Se formularon las más diferentes hipótesis a fin de tratar de resolver el
misterio del Triángulo de las Bermudas. Algunos autores hablan de visitantes
extraterrestres venidos del espacio para llevarse hombres y aparatos modernos a
fin de estudiarlos, mientras que otros dicen que estas desapariciones se deben a
seres antropomorfos, pertenecientes a una civilización muy desarrollada, que
vivirían supuestamente en cápsulas submarinas en el fondo del océano.
Ese lugar podría también ser el centro de una distorsión espacio-temporal que
arrastraría a los barcos y a los aviones a épocas distintas a la nuestra o a
otras dimensiones. Una respuesta más probable sería la existencia de un campo
magnético muy poderoso susceptible de explicar algunos de los fenómenos
observados, como la descompostura de los instrumentos de a bordo, aunque no
podría explicar otros aspectos de este enigma.
Otros Triángulos De la Muerte
Ivan Sanderson.
El Triángulo de las Bermudas no es la única zona geográfica donde se produjeron
estas desapariciones inexplicables. El norteamericano Ivan Sanderson fue el
primero en realizar un paralelo entre estos distintos lugares y en pensar que
todos presentan perturbaciones magnéticas, así como una intensa actividad de
luces submarinas, como las que fueron vistas en el Triángulo de las Bermudas.
Sin embargo, solo el "Mar del Diablo" presenta semejanzas reales con este
último.
El Mar del Diablo: Este mar se encuentra en el oeste del océano Pacífico, entre
Japón y las islas Bonin. Desde hace siglos centenares de naves desaparecieron
allí sin dejar rastros. En 1967 las tripulaciones de tres barcos mercantes
vieron "ruedas submarinas fosforescentes", como bandas luminosas que se movían
rápidamente bajo la superficie de las aguas y que irradiaban desde un foco
central giratorio. Según una leyenda japonesa, existe bajo el "Mar del Diablo"
un reino donde el tiempo se detuvo.
Al Oeste del Mediterráneo: El español Antonio Ribera piensa que existiría una
especie de "Triángulo del Diablo" en el Mediterráneo occidental. Para apoyar su
teoría se refiere a una cantidad de aviones, barcos, submarinos desaparecidos
que superan el promedio mundial, pero que podrían tener una explicación
racional, ya que frecuentemente se invocó la ocurrencia de fenómenos magnéticos.
Notas relacionadas:
Notas relacionadas:
Los
triángulos de la Muerte Parte 1 -
Los triángulos de la Muerte. Parte 3
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